martes, 11 de septiembre de 2012

EL PROFETA ISAIAS A.T. LECCION 11


 EL nombre ISAÍAS junta dos vocablos: Jehová y Salvación, pudiendo significar: “Jehová es salvación” o “La salvación es de Jehová”. Fiel a su nombre, el tema de la profecía de Isaías es SALVACIÓN y presenta a Jehová como el autor de ella.
Isaías profetizó durante la vida de cuatro monarcas del reino del sur (1:1): Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías.
La tradición dice que murió aserrado por Manasés, sucesor de Ezequías.

Cuatro períodos se distinguen durante este tiempo:
Prosperidad (Uzías, Jotam);
Idolatría (Acaz);
Rectitud (Principio de Ezequías);
Decadencia (Fin de Ezequías).  lea sobre esa época en 2 Reyes y 2 Crónicas.

Como profeta, Isaías se levanta entre Moisés y Cristo, no sólo por su carácter personal (se cree que fue de ascendencia real) sino por el contenido profético de sus mensajes. El Libro de Deuteronomio tiene mucho en común con La Profecía de Isaías. Los cielos y la tierra son llamados como testigos (Dt. 32:1; Is. 1:2).
La historia de Israel se resume en cuatro etapas: Creación, Corrupción, Castigo y Consolación (Dt. 32:10,15,26,43; Is. 1:2,4,7,9).
Hablan ambos libros del sitio que pondrían los babilonios (Dt. 28:52; Is. 39:6); pero sobre todo, ambos anuncian la venida del Mesías. Finalmente es interesante observar el panorama histórico que presenta Moisés y cómo lo expande Isaías: ambos hablan del castigo como algo que ya está aconteciendo, marcándonos esto la realidad con que veían el mensaje que daban.

El Libro de Isaías cae en forma natural en dos partes: La primera parte consta de 39 capítulos y la segunda de 27, sumando 66
Estudiosos han hecho notar el uso repetido de derivados de la palabra hebrea;  nezer. En ambas partes del libro de Isaías, es una alusión mesiánica: natser, transcrita Nazer, traducida como "retoño", "vástago", "rama o "renuevo"; y en otros contextos como vigilar, guardar, observar, defender, rodear, preservar (del peligro) o esconder (refugiar). Consideran que a ello se refiere Mt.2:23
cuando dice que habitó en la ciudad que se llama Nazaret, y así se cumplió lo que fue dicho por los profetas, que había de ser llamado Nazareno
El libro de Isaías anunció el nacimiento, sacrificio y gloria de Jesús y además, el alcance universal de la salvación por lo que se considera en algúnas ocasiones como el "Príncipe de los Profetas"

Isaías fue un firme opositor a la política de alianza de los reyes de Judá con los imperios y llamó a confiar en el pacto de Jeovah. En particular se opuso al protectorado de Asiria que el rey Acaz propició para enfrentarse a los reyes de Damasco e Israel (norte). El rey Ezequías quiso contrarrestar la hegemonía asiria, aliándose con Egipto a lo que también se opuso Isaías, pero cuando las tropas asirias de Senaquerib sitiaron Jerusalén, Isaías apoyó la resistencia y anunció la ayuda de Jeovah y la ciudad se salvó.


 RESUMEN DEL LIBRO
PRIMERA PARTE
Esta puede dividirse en siete secciones: las seis primeras se agrupan en pares. El primer par habla a un pueblo que se desvía y desprecia a su Dios. El segundo tiene un matiz apocalíptico y el tercero regresa a acontecimientos contemporáneos: Asiria que es usada por Dios para castigar y ésta a su vez también es castigada. La última sección es histórica.

SEGUNDA PARTE
Esta puede dividirse en tres secciones, cada sección en tres partes y éstas en tres discursos (aproximadamente uno por capítulo). Cada una de las tres secciones termina con la  afirmación de que no hay paz para los impíos.

En cada sección se presenta una antítesis:
1.  Prostitución tras los ídolos  vs.  Postración ante el Incomparable.
2.  Padecimientos presentes      vs.  Prosperidad por venir.
 3. Castigo para el hipócrita   vs.   Consolación para el hijo.


TEMA:
"!!Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: !!Tu Dios reina!"                               
Isaías 52:7
Isaías, encabeza apropiadamente a los profetas, siendo más notable por sus conmovedores temas evangélicos. Sin embargo, al igual que la Epístola a los Romanos este libro comienza con la exposición severa y fiel de la culpabilidad del hombre (la culpa de Israel, en el caso de Isaías), y utiliza condiciones imperantes en esa época para tipificar sus profecías de condiciones y juicios futuros.

Los primeros treinta y cinco capítulos muestran, de forma general, los tratos de Dios con Judá, Israel, y las naciones, al no permitir ningún encubrimiento o excusa para el pecado, sino exhibiéndolo en verdad pura.

Luego cuatro capítulos (36‑39) se ocupan de historia, ilustrando al mismo tiempo la fidelidad de Dios en la  protección de Su pueblo, y el fracaso del pueblo en valorar correctamente las maravillas de Su gracia.
Pero el ministerio de la gracia soberana comienza con el capítulo 40, ya que desde aquí en adelante es presentado el remedio para la condición de Israel en sus varios aspectos.

"Desde el capítulo 40 al 48, Israel es visto como el siervo, y siervo infiel;
luego desde el capítulo 49 al 60, Cristo es el Siervo Perfecto, puesto bajo la carga del pecado de otros; y finalmente,
desde el capítulo 61 al 66, el remanente (de Israel) ahora es visto y aceptado como los siervos"

RESUMEN

PANORAMA PROFÉTICO
     1. Endurecimiento del pueblo       Caps. 1- 5
     2. Emanuel prometido             Caps. 6-12
PANORAMA PUNITIVO
     3. Exterminio del rebelde           Caps. 13-23
     4. Esperanza para el remanente     Caps. 24-27
PELIGROS PRESENTES
     5. Elecciones vanas               Caps. 28-33
     6. Espada vengadora              Caps. 34-35
PARÉNTESIS PERSONAL
     7. Exhortaciones del rey           Caps. 36-39
PALABRAS DE PAZ ( La gracia Soberana)
     8. Emancipación del pueblo de JAH Caps. 40-48
     9. Exaltación del Siervo de JAH     Caps. 49-57
Ejecución de los juicios de JAH  Caps. 58-66

Libro de Isaías encontrado en una de las cuevas de Qumrán. En el Mar Muerto en Israel

El rollo de ocho metros contiene textos del Libro de Isaías, uno de los libros de la Torah judía o el Antiguo Testamento cristiano. Ha estado en una habitación oscura en el Museo de Israel desde 1967, para ser resguardado a una temperatura constante con el objeto de asegurar su buena conservación. 



EXHIBICIÓN Y RETIRADA 


Tras su descubrimiento en las cuevas del Mar Muerto estuvo en exhibición durante dos años, pero los curadores lo reemplazaron por un facsímil después de notar la aparición de nuevas grietas y un deterioro incipiente en el pergamino.

El museo decidió colocar nuevamente el rollo original para su exhibición durante tres meses como parte de las celebraciones del 60° aniversario de Israel, pero posteriormente volvió a guardarse por los mismos motivos. 

El preciado manuscrito, escrito por un escriba de Judea alrededor del año 120 antes de nuestra era, se ha expuesto ahora en una urna de cristal, donde pueden apreciarse sus largas líneas de letras hebreas claras y legibles.

El manuscrito de Isaías fue el único libro bíblico completo descubierto entre los rollos del Mar Muerto, uno de los grandes hallazgos arqueológicos del siglo XX. Los ancestrales documentos, que incluyen fragmentos del Viejo Testamento y tratados sobre vida comunal y guerras apocalípticas, han aportado datos muy importantes sobre el judaísmo y los orígenes de la cristiandad, además de apoyar la veracidad y fidelidad de los textos que han llegado a formar los libros sagrados de la Biblia ya que su coincidencia con los textos modernos es prácticamente absoluta. 

El Libro de Isaías es atribuido a un profeta del mismo nombre que vivió en el siglo VIII a.C. en Israel. En el libro, Isaías llama al arrepentimiento, advierte de inminente condenación y en uno de los pasajes más famosos ofrece una visión hermosa del futuro: "Volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra". También contiene una de las profecías más exactas sobre Jesús, especialmente su nacimiento y muerte, que ha sido llamada “el quinto Evangelio”. Profecía de enorme valor documental, ya que este pergamino demuestra que estaba realizada y escrita mucho antes del nacimiento de Jesús.


    LOS CONCEPTOS TEOLÓGICOS DE ISAIAS
La esencia de la enseñanza profética de Isaías no es diferente de la de los otros grandes profetas de su generación: Amós, Oseas y Miqueas. Todos tenían el mismo concepto básico sobre la naturaleza del Dios de Israel, sobre su relación con su pueblo y el reconocimiento de que Asiria sería la vara de su ira, para corregir mediante ella a Israel y a Judá. Pero a estas ideas básicas, cada profeta añadió de su propio ser y de su genio personal. Pero Isaías pudo, más que ellos, vislumbrar el futuro del pueblo de Israel.
    El reconoció sólo un ser divino, fuente de vida, uno, único y singular. El es el Santo de Israel que se reveló a Isaías en una gran visión, para darle la misión de ser profeta para su pueblo.
La descripción de su visión de consagración como profeta usa términos que subrayan sus conceptos de Dios como admirable y sublime, uno que existe en sí mismo y que es la fuente de la vida y de todo el universo. Lo presenta como lleno de gloria, sentado sobre su trono real en el centro mismo del culto y de la convergencia de todo Israel: el templo de Jerusalén.

SU CONCEPCION DE DIOS
Pero él no es solamente el Dios de Israel, sino el “gran rey”, El es el gran rey de toda la tierra: ¡Toda la tierra está llena de su gloria! (6:3). Ante su santidad, aun sus más puros servidores, los serafines, se cubren el rostro. ¡Cuánto más Isaías, que por un momento se siente muerto ante tal visión, porque en Isaías lo santo del Dios de Israel expresa todo lo sublime y lo alto que separa al Creador eterno de sus criaturas temporales y frágiles! Su perfección ética contrasta de golpe con el sentimiento de impureza del profeta y de su pueblo. Fue este inmenso contraste lo que sembró el miedo en Isaías, en el momento de la revelación (6:5). A partir del tiempo de Isaías, la palabra qadosh 6944, “santo”, como calificativo de Dios, se apartó por completo de su simple trasfondo etimológico en hebreo y en los demás idiomas semíticos, donde lo santo no alcanzaba a superar los niveles de lo ritual.
    Y este Ser santo manifiesta en la visión de revelación a Isaías una gran inquietud: ¿A quién enviaré? (v. 8). Estas palabras expresan la voluntad suprema de intervenir en la historia humana, y particularmente en la de su pueblo. Es así [página 39] como envía a su pueblo alguien que lo pueda conducir en el camino de la vida. Porque al fin de cuentas, eso significó el ministerio de Isaías: muerte o vida, ruina o supervivencia del pueblo de Israel.
El profeta veía en todas las victorias del imperio asirio un plan divino fijo y meditado de antemano en todos sus detalles y consecuencias, como dice en 10:23: Pues el Señor Jehovah de los Ejércitos ejecutará en medio de todo el país [Asiria] el exterminio que está decidido.
El propósito final es la manifestación del reinado universal de Jehovah de los Ejércitos, Dios de Israel. Y este reinado será un reinado de justicia, de juicio y de paz en el mundo. En las grandes convulsiones políticas que golpean el mundo se deja escuchar el sonido de los pasos del Dios del universo, yendo hacia el gran día, cuando sólo Jehovah será enaltecido (ver 2:17.)

        LOS CONCEPTOS ESCATOLÓGICOS DE ISIAS
Uno de los fundamentos de la profecía israelita es una dura visión acerca de una revolución que se acerca, preñada de terribles desgracias, que cambiará todas las estructuras del mundo y la vida del género humano. Esta visión futurística es resultado de la sensibilidad de la profecía ante la incongruencia que hay entre la corrupción de los pueblos en el presente y la situación ideal que la fe demanda. Sólo la manifestación de la gloria del Dios de Israel en el mundo eliminará esta incongruencia.

(1) El día de Jehovah. Esta expresión, que a lo largo de su trayectoria fue siendo cargada de contenido escatológico, es básicamente un término de grado superlativo. El “día de Jehovah”, o el “día de Dios”, significa originalmente “el gran día” en la expectativa de la generalidad del pueblo. Los habitantes de Israel lo concebían como el gran día en que se consumaría la victoria del pueblo sobre todos sus enemigos.
Luego vino Amós y les dijo: “¡No!” El día de Jehovah será de tinieblas y no luz, oscuridad y no resplandor (Amós 5:20). Amós, pues, introdujo el factor antitético y lo convirtió en un día de castigo y juicio universal, y ni Israel ni Judá estaban excluidos.
Para Isaías, el día de Jehovah será un día de castigo y de la victoria del Dios de Israel sobre todos los poderes del universo, el día de la manifestación de la gloria de Dios tras una revolución mundial, cuando todo lo arrogante y altivo, y contra todo el que se ha enaltecido, sea en la naturaleza o en la humanidad, será humillado. Y sólo Jehovah será enaltecido en aquel día. (Ver 2:12–17.)

(2) El remanente que volverá. La visión profética de Isaías sobre la continuidad del pueblo de Israel encontró su primera expresión en el nombre que le puso a su hijo: Sear yasuv (7:3), que significa “un remanente volverá”. Veamos antes que nada qué significaba para Isaías la palabra “volverá” (yashuv), puesto que es determinante para entender lo que es el remanente. El verbo puede referirse a un cautiverio, de modo que el remanente sería la gente  que volvería a su tierra después de haber estado en el cautiverio. Y en este sentido básico también es
posible interpretarlo. Pero para Isaías el retorno es “a su Dios”. Así lo indica, al parecer, en 30:15:
En arrepentimiento (shuvah) y en reposo seréis salvos. Aquí aparece la misma palabra yashuv, pero como sustantivo, y lo hemos traducido “arrepentimiento”, es decir, retorno a Dios ¡Un remanente volverá; un remanente de Jacob volverá al Dios fuerte! (10:21).
El Profeta Isaías comprendió que sólo unos pocos de Judá serían el remanente y su número no lo hacía menos efectivo por cuanto constituiría la simiente santa (6:13), que llevaba dentro de sí el poder de dar fruto y crecer para volver a generar la vida de la nación.

(3) La santidad del monte Sion. ¿Cuál es el monte Sion? La geografía bíblica nos muestra que Sion es otro nombre para la tierra que en los días de Abraham se llamaba Moriah (Gén. 22:2), aunque la tradición lo ha asociado más específicamente con el monte que está al occidente del monte Moriah. A decir verdad, hacia el lado del norte ambos montes están unidos, y hacia el sur, antiguamente un pequeño wadi o quebrada separaba las faldas de ambos montes. Ese pequeño wadi, llamado posteriormente Tiropeón, ha sido rellenado y ya no existe. Luego, Sion es un nombre que designa a Jerusalén.
Y hay que recordar que Isaías vive y predica en los días más encarnizados de la rivalidad entre Jerusalén y Samaria, y que él vio a Samaria desaparecer y a Jerusalén prevalecer y sobrevivir.
¿Pero qué significa el concepto de la santidad del monte Sion? Significa que Sion, que es un punto geográfico insignificante si se quiere, ha sido cubierto con la propia santidad de Dios, cuando lo escogió como el lugar de su morada (8:18; 18:7). David tenía cierta conciencia de este hecho. Lo mismo Amós, quien tuvo la osadía de decirlo en Samaria: ¡Jehovah ruge desde Sion y da su voz desde Jerusalén! (Amós 1:2).
¿Cómo se relaciona este concepto con el hecho de que toda la tierra está llena de su gloria (6:3)? Parece que Isaías se atreve a declarar semejante cosa basado en su experiencia personal: En su visión de consagración vio el trono real de Dios en Sion. A partir de estas declaraciones proféticas es a la historia a quien le toca testificar si acaso Sion tiene alguna trascendencia especial para Israel y para todo el mundo.
Isaías asocia con Sion, la morada del gran Rey del universo, al pueblo de Israel que habita a su alrededor. De esta asociación concluye que Sion es garantía y símbolo de la continuidad del pueblo de Israel (36:20). También en la gran visión para Israel el profeta vio a Sion como el centro del gobierno de Dios y la fuente de luz para todos los pueblos del mundo: Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehovah (2:3).

(4) El rey Mesías.  Isaías expresó el concepto del Mesías como el rey ideal, siempre dentro de la dinastía davídica. El sería el retoño que brotará del tronco de Isaí (11:1), y constituiría el símbolo de la perfección nacional y humana, portador de la justicia divina para el pueblo de Israel y para todos los pueblos del mundo. El rey Mesías que vislumbró Isaías constituiría para su pueblo un escondedero contra el viento y un refugio contra la tempestad (32:2).
El idealismo de Isaías es una de aquellas grandes maravillas de la historia: que en medio de las terribles guerras de Asiria y Egipto, en medio de los ríos de sangre y de toda la crueldad y salvajismo de aquellos pueblos, se levante de la pequeña Judá, el epicentro del conflicto histórico, el caso gigantesco de un gran profeta que anuncia la paz mundial, la fraternidad de los pueblos y grandes promesas del amor de Dios.

I.    PRINCIPALES PROFECIAS SOBRE EL MESIAS EN EL LIBRO DE ISAIAS

 La Ciudad Santa   Isaías 2:1
 El Retoño   Isaías 4:2  El brote del vástago de Isaí.  Isaías 11:1-5
 Dios con nosotros   Isaías 7:14
La Roca de la salvación y piedra de  tropiezo Isaías 8:14
El niño con muchos nombres  Isaías 9:1-6
Su ministerio  lleno de gracia para todos. Isaías, 42:2-3
El Siervo Divino  Isaías 52:13-15
La Víctima Divina  Isaías 53:1-3
El Substituto  Divino Isaías 53:4-6
El Sacrificio Divino  Isaías 53:7-9
La Satisfacción Divina , Resurrección, Ascensión Isaías, 52: 13,  53:10-12
El Reinado del Mesías. Isaías. 9:7, 42: 4-7, 59: 16-21, 11:3-5, 49: 1-12, 33:22

II PROFECIAS SOBRE EL GRAN DIA DEL SEÑOR

 LA TIERRA
Is. 2:10-22. 13:6-13. 24:1-23.
1. Será conmovida
2. se moverá de su sitio
3. Será devastada y trastornada
4. Será consumida por fuego
5. Temblará y se hará pedazos
6. Se tambaleará como un borracho.
No podrá ocultar sus muertos

LOS CIELOS  Is. 34:1-4, 8-10

LA HUMANIDAD Is. 51:6.  63:1-6.  66:15-16
1. Se esconderán en las cavernas de la tierra.
2. Se desmayarán de espanto.
3. Se retorcerán de dolor.
4. No tendrán gozo.
5. Se cubrirán los montes con sus muertos.
6. Se llenarán los valles de pestilencia.
Serán hollados por Dios como se pisa la uva en el lagar.

 LA SALVACION EN ISAIAS

SOBRE LAS NACIONES GENTILES.
1.Is. 2:2-4.
2. Is. 11:10

SOBRE ISRAEL Y JERUSALEN.
Is. 11:11-12
Is. 30:19
Is. 49:10-13
Is. 51:3
Is. 60:1-3, 6-13

SOBRE LOS AFLIGIDOS.
Is. 35:3-6
Is. 42:16

SOBRE TODA LA NATURALEZA.
Is. 11:6-9
Is. 30:23-26 Is. 35:6-10


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